1) “Tengo un PDF… y cero ganas”
No empiezas porque el material abruma. Con Glia, subes el PDF o una foto. Y la app lo convierte en algo que se puede mirar sin entrar en pánico: opciones claras.
Hay días en los que no es pereza. No es falta de ganas. Es saturación. Glia convierte deberes reales (PDF/foto/cuaderno) en pasos pequeños para que puedas empezar sin colapsar.
Y encima te sientes mal por sentirte así.
Ves el ejercicio y tu mente se queda en blanco. No sabes por dónde empezar. Y cuanto más lo miras, peor.
Pero pasan 60 y sigues bloqueado. Te culpas, te frustras y al final lo haces a la carrera (o no lo haces).
Familia intentando ayudar sin saber cómo. Discusiones. Lágrimas. Y nadie entiende por qué es tan difícil.
No te exige “más fuerza”. Te da estructura cuando te falta energía.
No es magia. Es diseño para cuando el cerebro está saturado.
No empiezas porque el material abruma. Con Glia, subes el PDF o una foto. Y la app lo convierte en algo que se puede mirar sin entrar en pánico: opciones claras.
Aquí es donde normalmente se rompe todo. Glia te muestra una agenda clara y te ayuda a priorizar sin culpabilizar. No te pide “hazlo todo”. Te pide “elige uno”.
No te suelta una respuesta fría. Te acompaña por niveles: primero lo básico, luego lo importante, y después lo que necesitas para avanzar. La sensación cambia: de bloqueo → dirección.
La “decisión mágica” existe para un día concreto: ese en el que todo cuesta. Te propone una acción posible. No perfecta. Posible.
Glia no es “productividad tóxica”. Tiene accesibilidad y bienestar porque aprender también es regularse. Si estás saturado, lo registras, respiras y vuelves cuando puedas.
Si tu reacción al ver deberes es “me bloqueo”, Glia está hecha para ti. No te promete milagros. Te promete algo mejor: un primer paso.
Sin humo. Sin promesas imposibles.
No. Glia te ayuda a entender y avanzar: divide la tarea en pasos, te guía y te sostiene cuando te bloqueas. La idea es que ganes autonomía, no que copies respuestas.
Glia está pensada para cuando hay sobrecarga cognitiva. Incluye accesibilidad (como OpenDyslexic) y funciones para ritmo/energía. Y si un día no puedes, no te castiga: te ayuda a volver.
Esa es una de las metas: que el alumno tenga estructura para avanzar solo, y que la familia pueda apoyar sin convertirse en “policía de deberes”.
Glia está diseñada para contextos sensibles. Si quieres, te cuento exactamente qué se guarda y qué no (y cómo se protege). Transparencia antes que marketing.
Si eres familia, docente o alumno/a y te apetece probarlo con un caso real, escríbeme. Busco feedback honesto.